El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Dr. Lino Barañao, presentó la primera vacuna contra la hidatidosis, la zoonosis con mayor número de casos en seres humanos reportados en el país. La vacuna fue desarrollada por expertos del Consejo de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Conicet) y financiada por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica del Ministerio, a través del Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR).
Durante la presentación, el ministro Barañao destacó la importancia de la articulación del sistema de financiamiento público privado “para lograr un flujo donde la creación del conocimiento se convierta en generación de riqueza”. En referencia a las inversiones que el Estado argentino hace en materia científica y tecnológica a través de diferentes herramientas económicas, Barañao explico que “a la ciencia ya no la financian los mecenas, no es algo que se hace en un sótano. La ciencia se hace en laboratorios que son cada vez más caros. Este tipo de desarrollos están financiados por toda la sociedad que quiere verlos convertidos en un hecho concreto”.
De la presentación participaron también la Ministra de Industria, Lic. Débora Giorgi, el secretario de Agriculturay Pesca, Ing. Lorenzo Basso y el Dr. Oscar Jensen, del Departamento de Investigación en Salud de la Secretaría de Salud de la Provincia del Chubut quien formó parte activamente en el desarrollo de la vacuna.
La hidatidosis o equinococosis quística (EQ) es una enfermedad parasitaria crónica, que se caracteriza por la formación de quistes en distintos órganos, principalmente en el hígado y en el pulmón, y raramente en el cerebro. Si bien los pacientes pueden cursar la infección en forma asintomática durante años, los quistes que contienen la larva del parásito Echinococcus granulosus crecen afectando los órganos, y pueden causar complicaciones que requieren tratamiento médico o quirúrgico.
El parásito de la hidatidosis llega al ser humano a través de los perros infectados, en aquellas áreas (principalmente rurales) en las que el hombre convive con el ganado. Las ovejas, cabras, vacas, cerdos, caballos, llamas y alpacas pueden ser huéspedes intermediarios del parásito, al igual que animales silvestres como el guanaco, la vicuña o la liebre. El parásito pasa al perro durante la faena del ganado al ser alimentado con las vísceras contaminadas.