31.08.2017

Barañao participó en la entrega de premios de la Fundación Bunge y Born

En esta edición, la disciplina galardonada fue la Física y se distinguieron a dos investigadores del CONICET por sus aportes en materia condensada, la física de altas energías y la cosmología.

  • Barañao participó en la entrega de premios de la Fundación Bunge y Born
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El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCYT), Lino Barañao, fue uno de los oradores de la ceremonia de premiación realizada por la Fundación Bunge y Born en el Salón Argentino del Centro Cultural Kirchner. Se trata de uno de los eventos anuales más relevantes destinados a reconocer a investigadores por la trascendencia de su labor y  la formación de recursos humanos.

Con presencia de autoridades nacionales, provinciales, municipales, académicas, representantes diplomáticos e integrantes de la comunidad científica, el Premio Fundación Bunge y Born  fue otorgado al director del Instituto Balseiro, Carlos Antonio Balseiro, y el ganador de la categoría Estímulo a Jóvenes Científicos fue Gonzalo Torroba, quien también se desempeña en la casa de altos estudios ubicada en San Carlos de Bariloche.

En ese marco, el titular del MINCYT agradeció a la Fundación por la tarea de laurear a la Ciencia, destacar arquetipos y a la actividad social que realiza. Enfatizó los méritos de Balseiro y Torroba, tanto en la investigación como en la docencia, y adelantó la conformación de un Polo de Ciencia Médica en Río Negro. En ese sentido, se refirió al rol del investigador y a la valía de implementar el conocimiento en beneficio de la sociedad que ayudó a financiar su formación.

Más adelante, Barañao se preguntó acerca del motivo por el cual investigan los investigadores y señaló: “Existe una serie de causas, pero la primera es la curiosidad, que es algo muy típico de las etapas infantiles y que luego se pierde, y por la satisfacción propia de hacerlo porque, al igual que planteaban Pasteur y otros reconocidos científicos, la labor en el laboratorio tiene su particular belleza”.

El presidente de la Fundación, Jorge Born, ponderó: “Para quienes no somos expertos en física cuántica, esta es un área misteriosa pero debemos reconocer que casi todas las tecnologías que nos rodean vienen de ella. Gran parte de nuestra vida cotidiana está basada en productos desarrollados gracias a los espectaculares avances de la física cuántica, razón por la cual ésta constituye una de las disciplinas más relevantes de la ciencia moderna; sin ella no existirían, por ejemplo, los microchips, la fibra óptica, las lámparas led o la resonancia magnética nuclear”.

Por su parte, Balseiro expresó: “Me siento profundamente honrado, pero se trata más bien de un reconocimiento a un equipo que a una persona, porque la Ciencia es un trabajo colectivo”. Y agregó: “Quiero agradecer a mi familia, colegas y amigos, pero también a las instituciones que me dieron la oportunidad de recorrer este camino, como la Comisión Nacional de Energía Atómica, a la Universidad Nacional de Cuyo, al CONICET y al MINCYT que con sus instrumentos nos permite abordar proyectos de colaboraciones internacionales, y sin cuyo apoyo la Ciencia sería imposible”.

Asimismo, recordó a maestros y alumnos en función de la honda importancia que –advirtió– tuvieron en su vida y carrera. “La Ciencia y la Tecnología no se pueden improvisar, acercarse a una madurez requiere tiempos que no se pueden recortar pero tampoco se pueden comprar a través de recursos económicos en una inversión circunstancial, porque sin una adecuada planificación ello podría introducir distorsiones y el remedio resultaría peor que la enfermedad. La continuidad en el camino del desarrollo requiere políticas de Estado, lo cual no significa quedarse estancado siempre en el mismo lugar sino, por el contrario, saberse adaptar a un mundo que cambia y donde la idea de una economía del conocimiento ya está instalada”.

A su turno, Torroba comentó: “A pesar de lo extraño que me resulta recibir un premio, creo que lo más significativo no es a título personal sino lo que transmite a la comunidad científica y a toda la sociedad. Es una iniciativa que ayuda muchísimo a difundir la importancia de la Ciencia y de sus valores, donde es fundamental la diversidad de perspectivas, la libertad para cuestionar y la honestidad es el pilar central”. Por último, declaró: “Aprendemos que muchas veces lo que creemos no coincide con la realidad, que no debemos encerrarnos en nuestra visión y que la creatividad sin esfuerzo se agota rápidamente. Al mismo tiempo, reconocemos que la diversidad tiene que converger en grandes acuerdos basados en la evidencia, en los hechos. Creo que este es un gran modelo de cómo debemos formular nuestras políticas y proyectos de país”.

El Premio Fundación Bunge y Born se entrega desde 1964 y el Premio Estímulo a Jóvenes Científicos desde 2001. Para seleccionar a los ganadores, se conforma una Comisión Asesora que evalúa a los exponentes más destacados y propone las ternas ante un jurado de expertos nacionales e internacionales, entre ellos el Premio Nobel en Física (2012), Serge Haroche, quien se mostró impresionado por los aportes argentinos, especialmente en la física de partículas, y abogó por un mayor protagonismo de las mujeres en las Ciencias.

Asistieron al encuentro por parte del gabinete del Ministerio de Ciencia, el secretario de Articulación Científica Tecnológica, Agustín Campero; el secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Jorge Aguado; el subsecretario de Evaluación Institucional, Lucas Luchilo; y el subsecretario de Coordinación Institucional, Sergio Matheos.

Además, estuvieron presentes el titular de la cartera de Transporte, Guillermo Dietrich; el ministro de Educación de San Juan, Felipe de Los Ríos; la ministra de Educación de Salta, Analía Berruezo; el presidente de ARSAT, Rodrigo de Loredo; el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Miguel Etchevehere; el embajador británico en Argentina, Mark Kent; y la vicepresidente de Asuntos Científicos del CONICET, Mirtha María Flawiá.

Acerca de los ganadores

Carlos Balseiro es un experto de prestigio internacional por su labor en materia condensada y su influencia ha jugado un rol fundamental en el desarrollo de la física argentina. Obtuvo su Licenciatura en Física en 1973 y su Doctorado en Física en 1978 en el Instituto Balseiro (Universidad Nacional de Cuyo). Se desempeñó en la Universidad de Berkeley, el Instituto Laue Langevin en Grenoble, la Universidad de Grenoble, la Universidad de California en Berkeley, entre otras. Posee una extensa trayectoria en el Centro Atómico Bariloche donde es Investigador de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Investigador Superior del CONICET y Profesor Titular en el Instituto Balseiro, del que actualmente es su Director. Recibió numerosas distinciones, como la Beca Guggenheim, el Premio Teófilo Isnardi de la Academia Nacional de Ciencias Exactas Físicas y Naturales, el Premio Houssay y el Premio Konex.

Gonzalo Torroba es un joven físico teórico que ha publicado alrededor de 50 trabajos en las revistas más relevantes de su especialidad y ha recibido un considerable número de citas en la literatura científica. Egresó de la Licenciatura en Física por el Instituto Balseiro, luego viajó a los Estados Unidos donde se doctoró en la Universidad Rutgers  y realizó postdoctorados en California Stanford Linear Accelerator y en el Departamento de Física de la Universidad de Standford. En 2014, regresó a vivir a Bariloche.

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